En su obra "2084: Inteligencia Artificial y el Futuro de la Humanidad", John Lennox nos propone una reflexión profunda sobre el papel de la inteligencia artificial (IA) en la eterna búsqueda humana de la inmortalidad. El libro se presenta como una respuesta cristiana a los argumentos planteados por Yuval Noah Harari en "Homo Deus", explorando temas como la muerte física y la mejora de la felicidad humana mediante la tecnología.
Lennox aborda la antigua aspiración a la inmortalidad, que ahora encuentra en la IA un nuevo campo de batalla. Defiende que la conciencia humana, asociada a la mente o alma, es algo que las máquinas no pueden imitar, desafiando la idea de que la ciencia pueda algún día reemplazar la comprensión espiritual de la existencia.
El autor hace una distinción importante entre inteligencia artificial general (AGI) y estrecha (NAI). Aunque reconoce los avances proporcionados por la NAI, Lennox alerta sobre los riesgos éticos que representa la AGI, incluyendo el aumento del estado de vigilancia, ejemplificado por tecnologías como el reconocimiento facial.
El debate ético en torno a la IA se destaca como crucial. Lennox utiliza ejemplos como el sistema de crédito social chino para ilustrar el doble potencial de la tecnología, que aunque puede salvar vidas, también puede imponer un control totalitario sobre la sociedad.
Contrastando la visión atea, que busca en la IA una forma de alcanzar la inmortalidad, Lennox presenta la perspectiva cristiana de que la vida eterna ya está accesible mediante la fe. Sugiere que la IA representa un anhelo por lo divino, mientras que el cristianismo ofrece un escenario donde Dios se acerca a la humanidad.
Lennox argumenta que ciencia y fe no son incompatibles, defendiendo que muchos grandes científicos creían en Dios y que la búsqueda de la verdad en la ciencia está basada en la creencia en un Dios personal.
Finalmente, enfatiza la importancia de reconocer el valor trascendente de los seres humanos y nos recuerda la relevancia de comprender de dónde vienen nuestros patrones morales y las consecuencias de negar la naturaleza trascendente de los seres humanos